El problema de las vocaciones: no se reza, y no hay familias ni curas Santos.

“El problema de las vocaciones sacerdotales y religiosas no es sólo ni principalmente problema de dinero con que dar de comer a los candidatos o aspirantes; es sobre todo problema de oración al Amo de la mies, de tierra y de cultivo, esto es, de tierra de familias neta y austeramente cristianas, y cultivo de sacerdotes modelos que, por su caridad para con la Iglesia, celo por las almas y discreción, defiendan, protejan, curan, enderecen yu rieguen la semilla de los dos Seminarios necesarios para producir la flor y el fruto de Curas santos: el de la familia cristiana y el de la Iglesia diocesana.
Así formados los sacerdotes, quizás no llegarán todos a Curas de Ars; pero seguramente tendríamos derecho a esperar que se repitieran con más frecuencia en la Iglesia”.

BEATO MANUEL GONZÁLEZ en: Prólogo a la edición española, FRANCIS TROCHU, El cura de Ars, Ed. Palabra, Madrid, 199910, pp. 15-16.