Seminario menor
El Papa Juan Pablo II afirma que el «sígueme» de Cristo «se hace sentir la mayoría de las veces ya en la época de la juventud, y, a veces, se advierte incluso en la niñez».
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Como ex-menor nunca se me ocurrió pensar en la no conveniencia del Menor. Acá aprendí a vivir, a vivir para Dios… Tenía todos los medios para poder vivir lo que la fe exige a todo cristiano y lo que la Voluntad de Dios pedía. Fuera del menor era todo debilidad y carencia de sentido; imposibilidad de moverse por falta de luz, de medios… Y eso que vengo de una familia rica en vida cristiana y humana.
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En particular San Juan Evangelista, es el modelo de las vocaciones de niños y jóvenes, no lo experimentó «todo», pero respondió generosamente y prontamente al Señor que también lo llamaba desde temprana edad y por eso mereció el nombre de «el discípulo amado»; tal apelativo dice Santo Tomás «nos da a entender cómo ama Dios de modo especial a aquellos que se entregan a su servicio desde la primera juventud». Cf. In Iohannem Evangelium Expositio, c. 21, lect. V, 2. P. Buela en el Directorio de Seminarios Menores. |
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