María Madre de las Vocaciones

Consagracion a Marìa.

  Este cuarto voto que hacemos, junto a los de castidad, pobreza y obediencia, implica una total entrega a María para servir mejor a Jesucristo.

María, Madre de las Vocaciones de especial consagración

El Misterio de María.

Así como María es Madre de Cristo y de todos los hombres, es Madre de todos las vocaciones de especial consagración: sacerdotal, diaconal, misionera, religiosa y de secularidad consagrada.
Refiriéndonos tan sólo a la primera, en sus entrañas engendró al Sumo y Eterno Sacerdote, allí tuvo lugar la primer ordenación del sacerdocio del Nuevo Testamento, y junto con Él, Jesucristo, Cabeza del sacerdocio del Nuevo Testamento, a todos los que participan del mismo sacerdocio.
A su Hijo Único lo acompañó, lo alimentó, lo cuidó, lo guió, lo formó, lo educó, lo amó, lo acompañó...

María la primera consagrada

 

Autor: Padre Florián Rodero L.C.

Juan Pablo II, comentando el pasaje de la Presentación de Jesús en el templo, afirma que la peregrinación de María y José al templo de Jerusalén adquiere el significado de una consagración a Dios, en el lugar de su presencia (11 de diciembre de 1996). Al no tener María por qué purificar la conciencia de alguna mancha de pecado, este acontecimiento adquiere un sentido ulterior y más completo: el de un ofrecimiento de su propia vida juntamente con la de Jesús.
Al presentar a su Hijo, recién nacido, ella misma se ofrece en oblación, unida a la entrega que hace de Jesús, y anticipa, en un gesto profético, la donación de su persona en el templo del Calvario.
Porque María llena y supera con creces la esencia misma de la vida de consagración, puede afirmarse que, por eso mismo, es la primera consagrada en el nuevo orden divino de la salvación.

María, madre y modelo del sacerdote

Autor: Raniero Cantalamessa, O.F.M.

 

 En la carta a todos los sacerdotes con ocasión del Jueves Santo de 1979, la primera de la serie de su pontificado, Juan Pablo II escribía: "Se da en nuestro sacerdocio ministerial la dimensión espléndida y penetrante de la cercanía a la Madre de Cristo". En esta última meditación de Adviento, queremos reflexionar precisamente sobre esta cercanía entre María y el sacerdote.

                       

Benedicto XVI: María y el sacerdote

 16 de agosto de 2009

Queridos hermanos y hermanas: 
Es inminente la celebración de la solemnidad de la Asunción de la santísima Virgen, el sábado próximo, y estamos en el contexto del Año sacerdotal; por eso deseo hablar del nexo entre la Virgen y el sacerdocio. Es un nexo profundamente enraizado en el misterio de la Encarnación. Cuando Dios decidió hacerse hombre en su Hijo, necesitaba el "sí" libre de una criatura suya. Dios no actúa contra nuestra libertad. Y sucede algo realmente extraordinario:  Dios se hace dependiente de la libertad, del "sí" de una criatura suya; espera este "sí". San Bernardo de Claraval, en una de sus homilías, explicó de modo dramático este momento decisivo de la historia universal, donde el cielo, la tierra y Dios mismo esperan lo que dirá esta criatura.

La Vocación de María

INTRODUCCIÓN 
            La historia de la salvación, a pesar de las repetidas caídas y sucesivas claudicaciones de la humanidad desde el pecado de Adán, muestra siempre la intervención amorosa de Dios que, en su infinita misericordia brinda, al hombre, el perdón y la gracia divina.

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