Vida contemplativa

A semejanza del Verbo Encarnado que quiso vivir en el silencio de Nazaret durante treinta años, algunos miembros de nuestra Familia Religiosa se consagran a Él en el estado de vida contemplativa.

La rama contemplativa masculina se dedica fundamentalmente a la vida de oración, especialmente a la adoración eucarística; al apostolado de presencia, especialmente en los lugares de misión, y al estudio y a la investigación. Se privilegia la atención de fieles en santuarios y mediante la celebración de la Santa Misa y las confesiones.
«Como signo de su apartamiento del mundo y de su consagración a Dios en la vida monástica, los monjes vestirán un hábito sencillo y modesto, a la vez que decente y pobre. Será blanco y estará compuesto de un sayal con cogulla, un cinturón de cuero y un escapulario que, a la altura del pecho, llevará bordado el escudo de nuestro Instituto » (Dir. Vida Cont., 85).
«Dentro de la finalidad de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, la rama contemplativa con su vida quiere fundar en el “unum necessarium” (Lc 10,42) toda la obra del Instituto, pues los religiosos dados únicamente a la contemplación contribuyen con sus oraciones al trabajo misionero de la Iglesia, ya que es Dios que, movido por la oración, envía operarios a su mies, despierta la voluntad de los no-cristianos a oír el Evangelio y fecunda en sus corazones la palabra de salvación» (Dir. Vida Cont., 2).
 «Que todos los actos de sus vidas suban al Señor en suave olor de santidad, quemándose como el incienso en adoración al sólo Santo, en acción de gracias por tanto bien recibido, reparando por los pecados propios, los de los demás miembros de la Congregación y por los de todo el mundo, y finalmente, pidiendo el perdón y la misericordia sobre todos nosotros. Debería ser la vanguardia de nuestro Instituto y el guardián de su espíritu, mostrando a todos la primacía del amor a Dios y el valor de las virtudes mortificativas: del silencio, penitencia, obediencia, sacrificio y amor oblativo» (p. Buela, Acta de fundación, 27 de diciembre de 1988).

Nuestros monasterios contemplativos
•Monasterio Del Verbo Encarnado, San Rafael (Argentina).
•Monasterio Nuestra Señora del Socorro, Tenerife (España).
•Monasterio María, Madre de la Iglesia, Anjara (Jordania).
•Monasterio Madonna del Sorriso, Trivento (Italia).
•Monasterio La Sagrada Familia, Séforis (Israel).
•Monasterio Nuestra Señora de El Pueyo, Barbastro (España).
•Monasterio Charles de Foucauld, La Marsa (Túnez)